El grupo audiovisual inicia una nueva etapa tras completar su reestructuración y prevé generar más de 100 millones de euros de caja en tres años para financiar su crecimiento
Mediapro prepara uno de los mayores cambios de su historia. El grupo audiovisual abandonará a partir del 1 de enero de 2027 la marca con la que se ha convertido en una de las compañías españolas de referencia del sector y pasará a operar bajo el nombre de Imagina.
El cambio forma parte de una nueva etapa estratégica después de que la compañía haya completado durante los primeros meses de 2026 una profunda revisión de sus negocios y un proceso de reestructuración que ha incluido un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ha afectado a 189 trabajadores.
La nueva dirección, encabezada por Sergio Oslé como presidente ejecutivo y Carlos Núñez como consejero delegado, considera terminado este proceso y quiere volver a situar el crecimiento en el centro de la estrategia del grupo.
La compañía se ha marcado como objetivo cerrar 2026 con un crecimiento del ebitda de entre el 50% y el 60% respecto al ejercicio anterior, además de recuperar un flujo de caja positivo.
El reto llega después de un complicado 2025. Mediapro terminó el ejercicio con un ebitda de alrededor de 60 millones de euros y unas pérdidas de 286 millones, en parte relacionadas con las provisiones realizadas por la compañía. El grupo mantiene además una deuda cercana a los 525 millones de euros.
Pese a esta situación, la dirección espera mantener durante este año una facturación próxima a los 1.000 millones de euros y generar más de 100 millones de euros de flujo libre de caja durante los próximos tres años, recursos que pretende utilizar para financiar nuevos proyectos y volver a crecer.
Cuatro negocios para impulsar la nueva etapa
La transformación no se limitará al cambio de nombre. La compañía quiere reforzar cuatro grandes áreas que considera estratégicas para su futuro: los servicios de producción audiovisual, la creación y producción de contenidos, la gestión de derechos deportivos y el negocio de eventos y experiencias.
Los servicios de producción audiovisual representan actualmente cerca de la mitad de la actividad del grupo. En el ámbito deportivo, Mediapro continúa además gestionando la comercialización internacional de los derechos de LaLiga.
La estrategia pasa por aumentar tanto el número de proyectos como la presencia internacional de estas áreas. Para acelerar ese crecimiento, la compañía contempla también realizar adquisiciones y establecer alianzas con otras empresas.
El área de experiencias es precisamente uno de los negocios donde Mediapro está comenzando a realizar nuevos movimientos. Este mismo mes abrirá en Barcelona Espai Imagina, un espacio de más de 1.000 metros cuadrados dedicado a experiencias culturales y entretenimiento que supone también la entrada del grupo con mayor fuerza en el negocio dirigido directamente al consumidor.
El proyecto abrirá sus puertas el próximo 22 de septiembre con Código Gaudí, la experiencia inédita y combinará contenidos culturales con tecnología y nuevas formas de entretenimiento.
Imagina como nueva marca paraguas
La elección de Imagina tampoco supone empezar completamente desde cero. El nombre ya forma parte de la historia del grupo y actualmente está presente, entre otros espacios, en su edificio del distrito 22@ de Barcelona.
A partir de 2027, Imagina se convertirá en la nueva marca corporativa que agrupará las diferentes actividades y compañías del grupo, mientras que las marcas especializadas tendrán mayor protagonismo comercial.
Entre ellas se encuentran nombres como Overon, especializada en servicios audiovisuales y retransmisiones; Cimarrón, vinculada a la producción audiovisual; o El Terrat, una de las productoras de entretenimiento más conocidas del grupo.
La dirección sostiene que el abandono del nombre Mediapro no responde a una intención de romper con los fundadores de la compañía. Sin embargo, la transformación llega después de importantes cambios en la propiedad y dirección del grupo.
Tatxo Benet vendió este año el 5% que todavía conservaba en la compañía a Southwind y abandonó definitivamente su vinculación accionarial. Antes habían salido los otros dos fundadores históricos del proyecto, Jaume Roures y Gerard Romy.
El control del grupo queda así concentrado alrededor de Southwind, vehículo vinculado al inversor chino Orient Hontai Capital.
Con la nueva estructura, el cambio de nombre y un plan de inversión respaldado por la generación de caja, Mediapro busca dejar atrás varios años marcados por los ajustes financieros y abrir una etapa en la que el crecimiento, la internacionalización y la diversificación del negocio audiovisual serán las principales prioridades.
Fuentes: información corporativa de Grup Mediapro, Europa Press, 2Playbook y Cinco Días.