Acciona estudia una operación que podría transformar su estructura empresarial. La compañía negocia con grandes fondos internacionales la posible venta del control de Acciona Energía, en una transacción que valoraría el 100% de la filial renovable entre 9.000 y 10.000 millones de euros. Si finalmente se materializara una adquisición del control total, podría desembocar en una opa y en la salida de Bolsa de la compañía.
Una operación que supera la valoración bursátil
Acciona ha intensificado las conversaciones con potenciales compradores de su negocio energético. Entre los interesados figuran Ardian y un consorcio formado por EQT y Norges Bank.
Según la información publicada por Cinco Días este jueves, la matriz busca ofertas que valoren el conjunto de Acciona Energía entre 9.000 y 10.000 millones de euros.
La cifra supera significativamente los aproximadamente 6.900 millones de capitalización bursátil que recoge la información publicada.
El precio también tendría que superar la valoración de 8.800 millones de euros con la que Acciona Energía debutó en Bolsa en 2021.
¿Qué supondría para los accionistas?
La principal cuestión para el mercado es el precio al que podría cerrarse la operación.
Tomando como referencia los 6.900 millones de capitalización mencionados y una valoración de entre 9.000 y 10.000 millones, la diferencia teórica se situaría entre el 30% y el 45%.
Sin embargo, esa diferencia no debe interpretarse como una rentabilidad garantizada para el accionista. El resultado dependerá de la estructura de la transacción, el porcentaje adquirido, el tratamiento de la deuda y las condiciones de una eventual oferta pública.
Por ahora, no existe una opa anunciada ni un precio definitivo comunicado al mercado.
Acciona afronta una decisión estratégica
Una venta permitiría a Acciona reforzar su posición financiera y concentrar recursos en infraestructuras y concesiones.
La contrapartida sería desprenderse de un negocio que aporta cerca de la mitad de su resultado bruto de explotación, según la información publicada.
Para la matriz, por tanto, no se trata únicamente de conseguir una valoración atractiva, sino de decidir qué modelo empresarial quiere desarrollar durante los próximos años.
Los fondos buscan una posición relevante en las renovables españolas
El interés de Ardian, EQT y Norges Bank demuestra que los grandes inversores institucionales continúan estudiando oportunidades en el sector energético español.
La transición energética requiere inversiones elevadas y horizontes de rentabilidad largos, características que pueden encajar con fondos especializados en infraestructuras.
No obstante, el encarecimiento de la financiación y las incertidumbres regulatorias y de mercado pueden condicionar las negociaciones.
¿Qué puede ocurrir ahora?
El siguiente paso será comprobar si los fondos presentan ofertas suficientemente atractivas y si Acciona decide avanzar hacia un acuerdo vinculante.
La operación permanece en fase de negociación y no existe garantía de que vaya a completarse.
Para los inversores, la cuestión central será determinar si la valoración que finalmente se negocie compensa a la matriz por desprenderse de uno de sus negocios estratégicos.