ACS ha pasado en apenas cinco meses de ser una de las grandes protagonistas de la Bolsa española a entrar en una fase de fuerte corrección. La compañía llegó a marcar un máximo de 141,20 euros el pasado 7 de mayo y actualmente se mueve alrededor de los 95 euros, lo que supone una caída superior al 30% desde aquel nivel.

La evolución resulta especialmente llamativa porque el deterioro bursátil no ha venido acompañado, por ahora, de un empeoramiento equivalente de los resultados del grupo. Al contrario, ACS continúa presentando crecimientos de beneficio y cartera, mientras refuerza su apuesta por uno de los negocios que más expectativas había generado entre los inversores: los centros de datos.

La operación de Florentino Pérez que llamó la atención del mercado

Uno de los episodios que generó mayor atención durante el verano fue la venta de acciones realizada por el presidente de ACS, Florentino Pérez.

La operación debe, sin embargo, ponerse en contexto. Pérez ejerció opciones correspondientes al Plan de Incentivos a Largo Plazo 2023-2028 sobre 295.000 acciones a un precio de 31,55 euros por título y posteriormente vendió esas acciones el 6 de agosto a 110,23 euros.

La operación generó unos ingresos brutos de aproximadamente 32,5 millones de euros y una plusvalía cercana a los 23 millones.

Pero interpretarla simplemente como una pérdida de confianza del presidente en ACS sería incompleto.

En los días inmediatamente anteriores, Florentino Pérez también había realizado importantes compras de acciones de la compañía. Entre el 29 y el 31 de julio adquirió 400.000 títulos a precios comprendidos entre 107,28 y 111,14 euros, con una inversión aproximada de 43,8 millones de euros.

Los registros de participaciones significativas de la CNMV sitúan actualmente la participación vinculada a Florentino Pérez en torno al 15% de ACS.

Por tanto, aquella venta estuvo vinculada al plan de incentivos y no puede analizarse de forma aislada como una reducción convencional de su posición en la compañía.

De los 110 euros de agosto a los 95 euros actuales

Cuando Florentino Pérez vendió esas 295.000 acciones, el precio fue de 110,23 euros por título.

ACS cotiza este 7 de octubre alrededor de los 95 euros. Desde aquel precio de venta, la acción ha perdido aproximadamente un 14%.

La perspectiva es todavía más llamativa si se compara con los 141,20 euros alcanzados en mayo: desde máximos, ACS acumula una corrección superior al 30%.

Aun así, la fotografía cambia cuando se amplía el horizonte. Pese a esa fuerte caída desde máximos, ACS todavía acumula una revalorización de alrededor del 13% en 2026.

Es decir, el valor no ha borrado todavía las ganancias del año, pero sí ha devuelto una parte muy importante de la extraordinaria subida que había protagonizado anteriormente.

Los resultados de ACS no explican por sí solos la caída

El comportamiento bursátil contrasta con las últimas cifras comunicadas por la compañía.

Según los resultados del primer semestre publicados por ACS, el beneficio neto ordinario aumentó un 30%, hasta 510 millones de euros, mientras que el EBITDA alcanzó 1.618 millones, un 13% más.

La cartera de proyectos llegó a 105.856 millones de euros, con un crecimiento comparable del 21%.

La compañía incluso elevó su previsión de crecimiento del beneficio ordinario para el conjunto de 2026 hasta una horquilla del 30%-35%.

También Hochtief, controlada por ACS, elevó sus previsiones para 2026 después de aumentar un 35% su beneficio operativo durante el primer semestre.

Los centros de datos: de gran motor bursátil a principal interrogante

Una parte importante de la explicación está precisamente en las expectativas.

ACS se ha convertido progresivamente en una compañía muy expuesta al crecimiento mundial de las infraestructuras digitales. Turner está aprovechando las enormes inversiones realizadas por las grandes tecnológicas para construir centros de datos destinados, entre otras aplicaciones, al desarrollo de inteligencia artificial.

Durante meses, el mercado premió con fuerza esa exposición.

Ahora los inversores están valorando con mayor cautela hasta qué punto las elevadas inversiones previstas en inteligencia artificial y centros de datos pueden mantener durante años el ritmo inicialmente esperado.

ACS, mientras tanto, continúa avanzando en esa estrategia. Entre sus proyectos destaca una inversión superior a 300 millones de euros para desarrollar un gigantesco campus de centros de datos de 1,2 GW en Ohio, además de Coravel, la plataforma creada junto a Global Infrastructure Partners.

Turner cerró el primer semestre con una cartera de 46.096 millones de euros, impulsada precisamente por los centros de datos y otros proyectos tecnológicos.

Una compañía que crece mientras su valoración se reajusta

La situación actual de ACS presenta así una paradoja interesante.

Desde máximos, la Bolsa ha recortado en más de un 30% la valoración de la acción. Sin embargo, durante ese mismo periodo el negocio ha seguido creciendo, la cartera ha alcanzado niveles récord y las previsiones de beneficio han sido revisadas al alza.

Además, ACS ha continuado realizando compras de autocartera durante agosto y septiembre, según las comunicaciones remitidas a la CNMV.

La cuestión que se abre ahora no parece estar tanto en el presente de ACS como en las expectativas que el mercado había incorporado anteriormente al precio.

Los 141,20 euros alcanzados en mayo reflejaban unas expectativas extraordinariamente elevadas alrededor del crecimiento de las infraestructuras digitales. A unos 95 euros, el mercado ha reducido considerablemente esa valoración, pese a que las cifras operativas continúan creciendo.

Los próximos resultados serán especialmente relevantes para comprobar si el crecimiento de Turner, Hochtief y el negocio de centros de datos permite justificar nuevamente valoraciones superiores o si la acción entra en una etapa de consolidación después de la fuerte subida registrada anteriormente.